Familia cristiana vive su fe al realizar misiones en Ecuador

Dos coincidencias en la vida de una pareja de cristianos determinaron que ellos desarrollen una obra que favorece a niños de escasos recursos en Machala: la oración de su hijo y un viaje donde observaron pobreza en Ecuador.

Norha, de 48 años, y Russell Wells, de 50, son una pareja de esposos cristianos que decidió dejar sus vidas de lujos y comodidades en Estados Unidos para radicarse en Ecuador.

Norha explica que cuando su esposo estuvo de visita en el país hace 4 años, se sintió conmovido al ver la pobreza en la que vivían algunos niños de esta ciudad. Fue cuando decidieron mudarse al país para hacer realidad sus deseos de retiro de forma anticipada.

“Dios colocó el deseo en nuestros corazones para servir a los hijos de Ecuador”, señala Norha, quien atribuye que este deseo nació de las oraciones de su hijo menor. “Nuestro hijo oró por un lugar con plátanos, durante nuestro tiempo de oración familiar y ahora estamos en Machala … Creo que su oración fue respondida de la mejor manera”, manifiesta.

Actualmente ellos comparten sus conocimientos del inglés con 25 y hasta 60 niños que acuden al Centro Cristiano de Urseza, ubicado en las calles Loja y Guayaquil, centro de la capital orense. Les proveen alimentación, vestimenta, pero sobre todo, los ayudan con sus estudios. Norha explica que tuvieron que estudiar español y prepararse mejor para poder ayudarlos.

Mensaje cristiano

Nora es de Petion-Ville, Haití, y Russel de Bellevue, de Washington. Ambos se conocieron en Florida cuando Norha trabajaba como profesora y traductora en un colegio de la ciudad y Russell realizaba el servicio militar en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Ellos deseaban vivir su jubilación para dedicarse a las misiones. Pero se adelantaron a esa decisión y desde hace seis meses ayudan en un centro evangélico que recibe, todas las tardes, a más de 30 niños de escasos recursos en Machala.

Norha y Russell son cristianos evangélicos desde el 2006 y desde entonces han sentido deseo de entregar sus vidas a las misiones. Ellos explican que este proceso para mudarse al Ecuador les tomó 4 años. “Tuvimos que vender nuestra casa, con todo lo que tenía, autos y nuestras pertenencias”, comenta Norha y añade que su familia la conforman su esposo y sus tres hijos. Las dos mujeres que son mayores de edad y viven en Estados Unidos y su hijo, el menor, quien los acompaña a realizar su misión en el país.

Ellos son el reflejo de que para ser solidarios no se necesita ayudar a las personas de su país natal y que la ayuda social no debe mirar fronteras.

Una vez que su esposo se retiró del servicio militar, Norha dice que pudieron finalmente tener “una vida normal” y aunque tenían planeado viajar para irse de misiones no se imaginaron que su destino estaría en Ecuador.

Su misión: niños indigentes

Ella agradece también por el apoyo que han obtenido de que muchos amigos, familiares e iglesias del sector para que ellos puedan continuar con su labor. 

Su sueño y el de su esposo es abrir muchos otros lugares como este centro en el país. “Russell y yo tenemos grandes sueños para servir a los niños huérfanos e indigentes en Ecuador”, comenta Norha quien, junto a su esposo está buscando financiamiento internacional y también a través de las plantaciones de café y sus finanzas personales. “También confiamos en los corazones que ofrecen voluntariamente su talento e invierten el tiempo en los niños”, señala.

Mientras tanto, ellos aseguran estar en una temporada de aprendizaje. “Estamos aprendiendo el idioma, la cultura y las costumbres”. Dice que lo más importante es que a través del Centro para Niños aprenden sobre sus necesidades y que la mejor manera de servirlos es ayudarlos a lograr un futuro brillante. (I)

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