Gobernabilidad de Donald Trump se pone a prueba en noviembre del 2018

Las elecciones del próximo 6 de noviembre en Estados Unidos tienen el poder de definir los dos años que le quedan a Donald Trump como presidente.

Para continuar con su gobernabilidad, el ejecutivo quiere mantener la mayoría en ambas cámaras del Congreso, la Cámara de Representantes y el Senado. En el primer caso las opciones son negativas para el partido del mandatario (el partido Republicano), en el segundo, la desventaja la tiene el opositor partido Demócrata.

Si los demócratas ganan la cámara baja -tienen 75 % de posibilidades, según The New York Times– será muy difícil pasar leyes sin ceder en una negociación, dado que esta es la que tiene la iniciativa en temas presupuestales, tributarios, además de la capacidad de bloquear muchas iniciativas en diferentes ámbitos y someter a la administración pública, e incluso activar un juicio político al presidente, algo usado por el sector radical de los republicanos para pedir a sus partidarios que salgan a votar en un país donde hacerlo es voluntario.

La particularidad del riesgo de los republicanos está establecida por Trump – que tiene diferencias con el sector moderado de esta tienda-, debido a que sus escándalos están mermando la credibilidad del partido y algunos de sus políticos se sienten incómodos al tener que apoyarlo por partidismo a pesar que no estar de acuerdo con sus decisiones o que estas vayan en contra de sus votantes, según un artículo de Gabriel Silva, exembajador de Colombia en Washington, en El Tiempo.

Desde 2016 Trump ha tenido victorias importantes en el Congreso de EE.UU., pero no ha podido pasar dos de sus promesas de campaña, la construcción del muro en la frontera con México y el cambio del sistema de salud para eliminar el Obamacare, pese a tener mayoría. Con una Cámara de Representantes adversa sería aún más difícil.

Aunque algunos excríticos ahora abrazan al presidente para tener respaldo en zonas donde Trump arrasó en las elecciones presidenciales de 2015, el mandatario ya advirtió que si los republicanos sufren una aparatosa derrota en las elecciones legislativas de noviembre, no será culpa suya, y aseguró que su respaldo más bien está ayudando a los candidatos de su partido, según AP.

Trump ha estado en una intensa campaña para arengar a sus seguidores más férreos. Aseguró que en su opinión está haciendo una buena labor, pero reconoció que algunos republicanos no van a ir a votar porque él no es candidato. “Hay muchos que me han dicho, ‘Yo no voy a votar en las legislativas porque usted no es candidato y a usted no le gusta el Congreso’, pero el hecho es que a mí sí me gusta el Congreso”, declaró.

Algunos medios estadounidenses ven estos comicios como un ‘referendo’ sobre el gobierno de Trump. Sin embargo, también hay un fuerte descontento con el partido Demócrata, que para algunos sectores también representa al ‘establishment’.

Los últimos meses han habido primarias en ambos partidos. En el caso republicano, la mayoría de veces, ha obtenido la nominación candidatos que se han expresado cercanos (total o parcialmente) a las políticas del presidente. Mientras que en el caso demócrata se ha visto un surgimiento de los candidatos más hacia el lado socialdemócrata y representantes de minorias, jóvenes y mujeres, según el diario californiano Excelsior.

Para que los demócratas sean mayoría en la cámara baja deben recuperar 25 escaños, al menos, indica AFP.

Cuando se le preguntó a Trump qué hará si los demócratas toman control de la cámara baja e inician investigaciones en su contra, ya sea para destituirlo u obligarlo a revelar sus declaraciones de impuestos, Trump contestó: “Yo lo manejaré muy bien”.

Los estados de Florida, Arizona, Texas, Misuri, Indiana y Montana, es donde más apretados están los sondeos. Sin embargo, The New York Times indica que hay un 78 % de probabilidades de que los republicanos mantendrán el Senado.

Otro escenario en el que ambos partidos compiten son las elecciones de gobernadores, que este noviembre se votarán en 36 de los 50 estados. Los demócratas se juegan 6 (de 16 que tiene) y los republicanos 15 (de las 33 que tienen). También está en disputa una que está en manos de político independiente asociado con los demócratas.

En tanto, movilizadas en contra o a favor de Donald Trump. Impulsadas por el movimiento #MeToo o indignadas por la llegada a la Corte Suprema de Brett Kavanaugh, las mujeres van a ser clave en las legislativas, como electoras y también como candidatas.

En esta elección, los votantes tienen una gran variedad de candidatas. Científicas, veteranas de guerra, abogadas, empresarias y amas de casa. Un récord de mujeres se presentan a los comicios: 198 demócratas y 59 republicanas.

Actualmente las mujeres tienen un 20 % de los escaños del Congreso. Por el momento, el entusiasmo del electorado femenino beneficia a los demócratas.

En las papeletas, las minorías también están representadas. Varias de estas son figuras carismáticas que han tenido repercusión nacional, como la demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, que a sus 29 años venció a un veterano político con sus propuestas más a la izquierda que la línea tradicional de su formación.

Un gabinete inestable

Si no puede tener estabilidad en el Congreso, no se sabe qué pueda pasar con el gabinete de Trump, que ha tenido una veintena de salidas durante sus casi dos años en la Casa Blanca. La última que salió de las filas de Trump fue la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, aunque aparentemente su salida fue en buenos términos.

Además, el mandatario ha insultado repetidamente a su secretario de defensa, Jim Mattis, y al fiscal general, Jeff Sesions. Aunque no tiene en sus planes despedirlos. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

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