Policías mexicanos desbloquearon paso a caravana de migrantes

Ciudad de México –

(Actualizado a las 13:15)

Cientos de policías federales mexicanos que con escudos de plástico habían bloqueado el paso rumbo a Estados Unidos a la caravana de centroamericanos, finalmente cerca del mediodia de este sábado dejaron la barricada que formaron en un puente, después de que miles de migrantes no aceptaran la oportunidad de solicitar asilo como refugiados y obtener un paquete de beneficios de México.

Los policías pusieron fin al bloqueo cuando representantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México dijeron a la policía que un estrecho rural de carretera sin sombra, sanitarios o agua, no era lugar para negociar.

Los migrantes, deseosos de viajar más al norte antes que les agarre el calor del mediodía, vitorearon mientras continuaban avanzando a pie. Los policías se subieron a autobuses y continuaron por la carretera.

El presidente Enrique Peña Nieto anunció el viernes lo que llamó el plan “Estás en tu casa”, que ofrece albergue, atención médica, escuela y empleo para los migrantes en los estados sureños de Chiapas y Oaxaca si solicitan refugio, llamándolo un primer paso para obtener el estatus de refugiado permanente.

Sin embargo, se llegó a un punto muerto cuando la policía federal bloqueó la carretera citando un operativo en curso para detener la caravana. Miles de migrantes esperaban avanzar, jurando continuar con su largo camino hacia la frontera con Estados Unidos.

En una reunión dirigida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México, la policía dijo que reabriría la carretera y solo quería la oportunidad para que las autoridades federales explicaran la oferta a los migrantes, quienes la habían rechazado la noche previa. Los migrantes señalaron que la carretera no era lugar para negociar y dijeron que querían llegar bien por lo menos a la Ciudad de México para discutir el tema con los legisladores mexicanos.

Acordaron informar a sus respectivas partes y dijeron que se volverían a reunir.

Orbelina Orellana, una migrante de San Pedro Sula, Honduras, dijo que ella y su esposo dejaron a tres niños atrás y habían decidido continuar hacia el norte como fuera.

“Nuestro destino es llegar a la frontera”, dijo Orellana.

Desconfiaba de la propuesta del gobierno y dijo que algunos hondureños que habían aplicado para el estatus legal ya habían sido rechazados. No se pudo verificar su afirmación, pero en las conversaciones los representantes de los migrantes pidieron al gobierno mexicano proporcionar una lista de quiénes habían sido obligados a volver.

A la caravana aún le faltaban unos 1.600 kilómetros (1.000 millas) para llegar al paso fronterizo más cercano, en McAllen, Texas, pero el recorrido podría duplicarse si los migrantes se encaminan al paso de Tijuana-San Diego, el destino al que llegó una caravana más pequeña a principios de año. En esa ocasión solo unas 200 personas lograron su objetivo. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

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