Familias piden seguir investigación y que no cese por muerte de ‘Guacho’

Más dudas que certezas trajo la noticia de la muerte de Walter Arízala, alias Guacho, para los familiares de Javier Ortega, Paúl Rivas, Efraín Segarra, Óscar Villacís y Katty Velasco, que fueron secuestrados y asesinados por órdenes de este disidente de las FARC que lideraba el grupo narcodelictivo Oliver Sinisterra.

El narcoguerrillero de 29 años fue abatido el viernes pasado por el Ejército colombiano en una zona agreste del departamento de Nariño.

Ricardo Rivas, hermano de Paúl Rivas, fotógrafo de diario El Comercio asesinado, consideró que junto a Guacho se va mucha información que pudo haber sido “muy importante” para el esclarecimiento de lo que rodeó el secuestro, el asesinato y en general la situación que se vive en la frontera entre Ecuador y Colombia.

La confirmación de la muerte de Arízala llegó a Ecuador la noche del viernes último en boca del presidente de Colombia, Iván Duque, quien emitió un pronunciamiento acompañado de su ministro de Defensa. Tan solo horas antes las fuerzas policiales y militares colombianas, que trabajan en la operación Atlas, habían dado de baja a ‘Guacho’ en una zona rural de Llorente, en Nariño.

Caída de alias Guacho es un trabajo coordinado entre naciones hermanas. En Ecuador 30 delincuentes de su banda están detenidos. La lucha conjunta continúa.
Lenín Moreno

Para Yadira Aguagallo, expareja de Paúl Rivas, Colombia y Ecuador deben continuar con las investigaciones que lleven a alcanzar la “verdad procesal” de lo que ocurrió en todos los casos. Aclaró que no permitirán que se quiera apuntalar la idea de que alias Guacho es el único responsable de las muertes de los cinco civiles y de los cuatro uniformados ecuatorianos.

En la ejecución de la operación Perla IX, parte de la megaoperación Atlas, no solo se neutralizó al líder del grupo Oliver Sinisterra, sino que también se incautó material bélico y equipos tecnológicos.

Colombia calificó esta operación como el más alto golpe efectuado contra los grupos surgidos luego del proceso de desmovilización de las FARC.

Geovana Velasco, hermana de Katty Velasco, tiene el temor de que el proceso de investigación se estanque aún más, una vez que desaparece la persona que como líder criminal de la agrupación habría ordenado los secuestros y asesinatos. Ella aseguró que no ha existido una investigación objetiva desde la Fiscalía y tampoco el cumplimiento del Gobierno de ofrecimientos que hizo a la familia de Óscar y Katty.

Por su parte, ayer, el Gobierno ecuatoriano, a través de un comunicado de la Secretaría Nacional de Comunicación, salió a agradecer a las fuerzas del orden de Colombia por haber dado con el paradero de Guacho. En el documento, el Gobierno agrega que “los criminales deben saber que no se pueden salir con la suya cuando los estados y la fuerza pública actúan con contundencia y apego a la ley”.

En su cuenta de Twitter, el presidente Lenín Moreno aseguró que la caída de Walter Arízala, alias Guacho, es un trabajo coordinado entre Colombia y Ecuador. “La lucha conjunta continúa. Eliminaremos los tentáculos del narcoterrorismo para seguridad de nuestras fronteras”, indicó. 

Francotirador abatió a guerrillero en operativo

El disparo de un francotirador del Ejército colombiano fue letal para acabar con Walter Arízala, alias Guacho. Él se encontraba en una zona de esteros, cercana al mar, en la que ya en septiembre pasado se habían dado combates.

Guacho cayó abatido junto a alias Pitufo, su segundo al mando. El diario colombiano El Tiempo indicó la tarde del viernes la localización de este disidente, que traficó cientos de toneladas de droga en el Pacífico, y se produjo por el rastreo de 120 líneas celulares y el reclutamiento de 15 personas de la zona.

La prensa del vecino país señaló que la presión sobre sus finanzas llevó a Guacho a romper sus protocolos de seguridad y usar canales no seguros, lo que permitió ubicarlo en el sector Llorente.

El presidente de Colombia, Iván Duque, calificó de ‘heroica’ la operación que realizaron el Ejército, la Policía, con apoyo de la fiscalía colombiana, que incluso en sus redes sociales posteó una de las supuestas últimas fotos de alias Guacho. Esa foto fue tomada durante una reciente operación secreta en la que era vigilado.

Antes de confirmarse la muerte de este criminal, en Colombia se habían corrido rumores de que había sido abatido. Pero durante la mañana del viernes el ministro de la Defensa, Guillermo Botero, solo había señalado que el 15 de septiembre Guacho se salvó de morir porque a pesar de haber sido impactado por un francotirador, lo salvó un chaleco blindado.

Walter Arízala se había involucrado a la guerrilla como explosivista a los 17 años. Y tras la desmovilización de la guerrilla, él decidió seguir su rumbo, con negocios ligados al narcotráfico. En Colombia se indica que él tenía fuertes nexos con el cartel de Sinaloa.

En Ecuador su nombre no había trascendido hasta que en enero se lo responsabilizó por la explosión de un carro bomba en una cuartel policial en San Lorenzo, Esmeraldas.

Tenía 3 órdenes de captura por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, además de dos circulares rojas de Interpol solicitadas por Ecuador y Colombia.

Hasta la tarde del viernes se desconocía cuál sería el destino de los cuerpos de los disidentes abatidos, cuyas identificaciones se realizaron en Tumaco, adonde fueron llevados en helicóptero. 

Refuerzan controles en poblados de frontera, luego de caída de ‘Guacho’

Los televisores con la señal de noticieros de Colombia informaban a los habitantes de San Lorenzo, en la frontera norte de Esmeraldas, sobre la muerte de Walter Arízala, alias Guacho, abatido por fuerzas de seguridad de Colombia.

Una lluvia intensa cubría la ciudad de San Lorenzo, el viernes en la noche, cuando trascendía ese dato. Anselmo Solano, habitante del barrio Las Marías, comentaba que la muerte de Guacho ya es historia, pero sus amigos le refutaban y cuestionaban si sería oficial su muerte.

Entre comentarios decían: “si no veo el cadáver, no lo creo”. “Quedan muchas incógnitas y con su fallecimiento no se conocería la verdad del secuestro y muerte de los tres integrantes del equipo periodístico de diario El Comercio, de la pareja de comerciantes”, dijo Elías Paredes, empleado de una estación de radio de esta población.

Para la exprefecta Lucía Sosa, el Gobierno de Colombia debe resolver este conflicto que incide en la frontera. Ella, además, exhortó al Gobierno ecuatoriano al cumplimiento del plan de desarrollo ofrecido luego de los incidentes.

Algunas actividades nocturnas del viernes fueron suspendidas y la gente prefirió quedarse en casa luego de conocerse la muerte de Guacho y por la lluvia.

La Policía del distrito de San Lorenzo reforzó la seguridad en las unidades policiales y entidades bancarias de este cantón, manifestó el comandante de esta unidad, Renán Miller.

La Fuerza de Tarea Conjunta de Esmeraldas activó la alerta ante posibles escenarios en el límite político internacional, entre Nariño y Mataje.

Hay quienes temen efectos colaterales luego del abatimiento del narcoguerrillero, como la disputa del territorio para seguir controlando sus actividades ilícitas; disputa de liderazgo del frente Oliver Sinisterra; y, desplazamiento de colombianos huyendo del conflicto.

La vigilancia de las tres fuerzas asignadas a esta zona son el puerto comercial, la carretera San Lorenzo – Mataje, patrullajes en las poblaciones Mataje Alto y otras. “Los patrullajes se intensificaron luego de encontrarse el astillero y un semisumergible en construcción y una caneca con explosivo granulado con alto poder de destrucción”, indicó Luis Kon, comandante del Batallón de Infantería de Marina 11 San Lorenzo.(I)

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