Diablada Pillareña tuvo su adaptación con niños

Píllaro –

Cuando la banda juvenil de la junta parroquial de María Emilio Terán entonó la canción Píllaro viejo, los 150 niños que integran la Diablada Pillareña Infantil comenzaron a bailar antes de dejar el parque Infantil.

Aquel fue el sitio de concentración para que luego los chicos salieran con sus comparsas por las calles céntricas, como parte de la celebración que es Patrimonio Cultural del Ecuador desde el 2009.

La diablada en su versión infantil fue algo inédito que se vivió el sábado pasado, en las calles de esta población de Tungurahua.

Adairh Viera, de 8 años, fue una de las niñas que se unió por primera vez a la comparsa. A ella le gustaba ver cómo bailaban los diablos, las guarichas (hombres vestidos de mujeres), los capariches (barrenderos) y las parejas de línea en las partidas (comparsas) de la Diablada Pillareña. Por eso, el sábado estaba emocionada por ser parte de este fiesta.

Vestido de diablo, Mario Saquinga, de 11 años, comentó que es la tercera vez que participaba en la fiesta, pero esta vez le pareció especial porque solo intervinieron niños.

“Qué hermoso que se les ve a los niños, cómo bailan al ritmo de la banda de pueblo, pero creo que lo más importante es que disfrutan de la Diablada Pillareña sanamente, sin el consumo de licor como lamentablemente se observa en las partidas de las personas adultas”, aseguró María Bautista, del sector de la Quinta Niña María.

Como ella, decenas de personas y visitantes se apostaron en las veredas de las principales calles para ver el paso alegre de los chicos.

El gestor para que la Diablada Pillareña Infantil conste como partida fue Jhair Jácome. Contó que el proyecto se comenzó a cristalizar desde hace tres meses.

Dijo que el propósito es darle una visión distinta al tema cultural. “Se lo hace por amor a Píllaro y qué mejor que hacerlo con los niños que son el semillero, para se incentive al correcto manejo de lo que es parte de la cultura del cantón”, aseguró el gestor.

Agregó que se quiere trabajar con los niños para que a futuro se consigan frutos, para que sea la nueva generación encargada de transmitir el verdadero sentir de la cultura a través de la Diablada Pillareña.

Como parte del proyecto, Jácome comentó que se trabajó con talleres en los que los niños conocieron la historia, la leyenda y mitos de la Diablada.

Según los gestores, la Diablada tiene una vigencia de más de 100 años, así como el manejo de los ritmos, el correcto uso de los vestuarios.

“Lo que queremos es mantener la cultura en su esencia y saber cómo debemos llevar la fiesta”, aseveró Édison Guachamín, instructor de la Escuela de Danza del Municipio.

Para él es importante que los niños de esta localidad conozcan lo que es lo importante de la festividad, que no tengan el contacto de cosas negativas como el alcohol. (I)

Bebida

Para evitar el consumo de alcohol se pidió que las guarichas eliminaran una botella de licor que antes llevaban.

Uniformidad

Además se les pidió que se tratara de tener uniformidad en cuanto a colores y el uso de coronillas de los diablos.

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