En camiones y trenes se transportará el combustible en México

Ciudad de México –

El gobierno de México comprará 500 camiones cisterna y concertará con compañías ferroviarias el transporte de gasolina y diésel mientras los ductos están cerrados como parte de su combate al robo de combustible, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Después de que asumiera la presidencia el 1 de diciembre, López Obrador lanzó una ofensiva contra el robo de combustible, que alcanza el equivalente a 3.000 millones de dólares al año y principalmente se efectúa perforando los ductos de gasolina. Los grupos delictivos incluso intentaron ingresar a una instalación de la empresa Pemex para abrir una toma ilegal.

López Obrador dijo el miércoles que en un ducto los ladrones no solo se robaban parte del combustible, sino que lo perforaron tantas veces que lo dejaron vacío.

El cierre del flujo en los ductos ha causado escasez en las gasolineras.

Se acumulan inventarios

Los inventarios de combustibles de México se siguen acumulando a medida que llegan cargamentos con importaciones, según datos divulgados el miércoles por el director general de la estatal Pemex, Octavio Romero.

El cierre de varios ductos y la transición a una mayor entrega de gasolina en cisternas, como parte de un operativo orquestado por el mandatario para frenar el robo de gasolina y diésel, ha ralentizado la descarga de importaciones, causando escasez en varios estados.

Tanqueros con casi siete millones de barriles de combustibles a bordo están fondeados frente a varios puertos de Pemex, dijo Romero, quien añadió que otros 5.3 millones de barriles están almacenados en terminales y 3.8 millones se encuentran en tránsito a México.

Tras una reunión con el gobierno federal el miércoles, gobernadores de los estados más afectados por la escasez exhortaron al Congreso para que haga modificaciones legales que permitan tipificar el robo de combustible como un “delito grave”.

López Obrador, que asumió el cargo el 1 de diciembre, ha sido un duro crítico de la reforma energética del 2013-2014, abriendo el sector energético antes completamente reservado al Estado.

Entre sus principales planes están reducir la dependencia del combustible importado, que casi llegó a un millón de barriles por día (bpd) en 2018, refinar más crudo localmente, fortalecer a la estatal Pemex y minimizar el robo de combustible.

La producción de hidrocarburos de Pemex ha caído a niveles mínimos en décadas debido al declive natural de varios yacimientos, así como por insuficiente inversión en años recientes ante la caída internacional de los precios del crudo.

México comenzó a importar crudo en noviembre luego de que la refinadora Phillips 66 ganó en octubre una licitación para suministrar a Pemex al menos cuatro cargamentos de crudo Bakken de Esatados Unidos, en lo que constituyó la primera importación de petróleo de México en más de una década.

Unos 300,000 barriles de crudo ingresaron en diciembre, dijo López Obrador, quien ha cuestionado que el país haya tenido que adquirir crudo foráneo para completar el suministro de algunas de las refinerías de Pemex.

La caída en la producción local de petróleo, a unos 1.8 millones de barriles por día (bpd), llevó al país a recurrir a importaciones de petróleo ligero para hacer las mezclas requeridas por varias refinerías locales, dijo López Obrador. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

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