Atentado en Colombia enluta también a familias ecuatorianas

Bogotá –

José Aldemar Rojas Rodríguez ingresó a la Escuela General Santander, Bogotá, con una camioneta gris Nissan Patrol, modelo 1993, cargada con 80 kilos de pentolita. El conductor violó el control de seguridad, irrumpió con fuerza, chocó y el automor explotó. Tres guardias que intentaron detenerlo quedaron destrozados.

Once personas murieron y más de 50 resultaron heridas. Entre las víctimas mortales está la joven ecuatoriana Érika Sofía Chicó Vallejo, quiteña de 21 años; mientras que Carolina Sanango Molina, de 20, resultó herida.

Escenas de dolor y angustia se vivieron entre familiares y compañeros de Érika Chicó en la Escuela Superior de Policía en Quito, donde estudiaba y recibió una beca para estudiar en Colombia.

La bandera de la institución ondea a media asta. Roberto Chicó, el padre de la joven de 27 años, contó al canal Ecuavisa que su hija estuvo en Quito por las festividades navideñas.

En Cuenca, sur de Ecuador, Edwin Sanango, quien también es policía, afirmó que se enteró, a través de un chat, de que su hija estaba bien, poco después del atentado. La joven tiene heridas leves en el oído.

Sanango ingresó a la Escuela Superior de Policía Gral. Alberto Enríquez Gallo, en Quito, y por sus buenas calificaciones fue seleccionada para cumplir un intercambio en Bogotá.

“Los responsables de este crimen deberán pagar por haber enlutado a familias humildes e inocentes de la región. Reafirmamos nuestro compromiso con los países hermanos en la lucha contra el terrorismo y toda forma de violencia”, dijo el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno.

El mandatario colombiano, Iván Duque, condenó el ataque y dijo que “el acto demencial terrorista no quedará impune”. “Los colombianos nunca nos hemos sometido al terrorismo, siempre lo hemos derrotado y esta no será la excepción, no nos doblegarán… Colombia se entristece pero no se doblega ante la violencia”, apuntó.

En la Escuela policial colombiana hubo caos y el pánico tras la explosión que ocurrió a las 9:30. “Un vehículo entró por la guardia de la autopista sur con la general a toda m… y se estrelló contra un alojamiento femenino de cadetes y explotó”, según relató un testigo a eltiempo.com.

El autor material del atentado, calificado como terrorista, tenía 57 años, una amputación de la mano derecha y nació en Puerto Boyacá, zona limítrofe con el departamento de Arauca y fronterizo con Venezuela, región donde la presencia del ELN es muy fuerte, registró el medio colombiano.

Rojas se movía por varios municipios de Boyacá y Tolima, además de Arauca, donde compró el carro utilizado para un atentado en mayo de 2018.

El Ministerio de Defensa confirmó que la fuerte explosión fue producto de una “acción terrorista”, la más grave que ha sacudido a la capital colombiana desde que disminuyó la intensidad del conflicto armado tras el pacto de paz con las FARC a finales de 2016.

Rosalba Jiménez, de 62 años y vecina del lugar, estaba abriendo su local de confecciones cuando de repente estallaron los vidrios. “Sentimos una explosión, pero pensamos que era la bomba (estación) de gasolina que queda aquí”, relató a la agencia AFP.

Pero “cuando volteamos a mirar a la escuela, estaba el cielo gris de humo. La gente corría, las sirenas… horrible, horrible, parecía el fin del mundo”, agregó.

Duque, quien asumió el poder en agosto de 2018, ha endurecido la política antidrogas en el país y ha fijado condiciones para reactivar los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional, última guerrilla reconocida en el país. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

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