Mató a expareja a pedradas, la despedazó y enfundó los restos que dejó en un sector rural de Pichincha

(Actualizada a las 22:00)

En tres fundas fueron hallados los restos de Aidé Marisol Laso, quien desapareció el 13 de enero de la parroquia Alluriquín, de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas. La víctima tenía 30 años y estaba embarazada de cuatro meses y era madre de un adolescente de 14 años.

El presunto responsable de su muerte sería su expareja y padre de su hijo. Él se entregó a la policía y confesó el crimen.

Por dos semanas permaneció cerrado el local de belleza que tenía Aidé. La última vez que la vieron con vida fue el domingo 13 de enero. Según varios testigos, ese día la acompañaba el padre de su hijo, por la noche no regresó a su hogar y sus familiares comenzaron a buscarla por la localidad.

“Ella no desaparecía, siempre la veíamos con su hijo y en su trabajo, ya nos comenzamos a preocupar porque no llegaba ni para abrir el local”, señaló una de sus vecinas del barrio Libertador de la parroquia.

El presunto responsable fue identificado como Hólger R. La noche del jueves se entregó a la policía y declaró cómo habría cometido el presunto delito, se conoció que llegó acompañado de familiares y testificó que el día de la desaparición viajó junto a la víctima desde Alluriquín en dirección a la parroquia rural de Tandapi, Machachi, provincia de Pichincha.

Hólger R. habría llevado a la víctima a unos 100 metros de distancia de la carretera, cerca de un río. En el lugar Aidé recibe dos golpes con una piedra en su cabeza, muriendo de inmediato. El cuerpo fue abandonado por dos días en el sitio y el presunto autor del crimen regresa con un machete y fundas para desmembrar el cuerpo y guardarlo.

Al parecer, tenía la idea de enterrar los restos en una propiedad de un familiar, pero según su confesión no pudo resistir la culpa y por ello se entregó. Los familiares de la víctima no quisieron dar declaraciones, ya que indicaron que la Policía les indicó que no hablen con los medios de comunicación, mientras que los vecinos de Aidé se encontraban indignados por el hallazgo del cuerpo.

Manifestaron que hace una semana realizaron un plantón en la Unidad de Policía Comunitaria de Alluriquín para exigir que se detenga a Hólger R.

“Nosotros ya presentíamos que él sabía dónde estaba nuestra amiga, por eso lo cogimos y lo llevamos al UPC, pero los policías nos dijeron que lo soltáramos, que no había ninguna cosa que lo incrimine”, dijo una vecina.

Los amigos también recriminaron que antes del plantón la policía no buscaba a Aidé a pesar de que se dio aviso. “Nos dijeron que no nos metiéramos, que los dejemos buscar a ellos, pero la encuentran porque el asesino avisa dónde la mató”, señalaron los moradores. La policía no dio información sobre el hecho.

Esta semana colectivos de mujeres realizaron plantones para pedir a la Fiscalía y la Corte de Justicia que se aceleren los procesos que existen por casos de femicidio. Además se pidió a las autoridades acciones para frenar la violencia de género ante horrendos casos que han conmocionado a Ecuador en la última semana. 

La huella del femicidio en ecuador

Asesinatos

Un femicidio cada tres días se registra en Ecuador desde el 2014. Desde el 1 de enero de ese año hasta el 31 de diciembre de 2018, se han dado 600 asesinatos de mujeres.

Diferencias

Solo en el 2018 se registró el asesinato de 88 mujeres, según colectivos. Pero esas cifras son superiores a las que registra la Policía. Esta entidad contabilizó 59.

Edades

Las organizaciones señalan que el 58% de las víctimas tenía entre 14 y 34 años, el 7% de 0 a 5 años y el 9% fueron niñas y adolescentes menores de 18 años. (I)

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