Galápagos, del turismo de crucero al ‘desde tierra’

Galápagos –

Desde la azotea del hostal se observa un tramo del malecón de Puerto Ayora que da a la zona de muelle, donde reposan unos lobos marinos. En ese piso se halla una habitación con seis camas, dos baños y un aire acondicionado pequeño.

Es la segunda semana de enero y la habitación está copada por tres ecuatorianos y tres extranjeros, que no se conocen pero tienen dos cosas en común: llegaron con mochilas y pagaron $ 18 por noche para compartir el cuarto del hostal, en el centro de Puerto Ayora, la localidad a la que arriba la mayor cantidad de turistas.

Uno del grupo dice que prefirió ahorrar en hospedaje para tomar tours en dos islas, a un costo de $ 120 cada uno. “No es barato hacer turismo aquí”.

Junto a sus camas tienen agua, jugos y galletas que adquirieron en un supermercado del malecón para armar sus desayunos y meriendas.

Estos visitantes forman parte de una nueva dinámica turística que afrontan las islas Galápagos: el turismo basado en tierra. Es de aquellos que llegan por cuenta propia, sin contratar cruceros ni paquetes de agencias. Buscan, por lo general, sus propias opciones de tours diarios en agencias de las islas.

No siempre fue así. El turismo basado sobre todo en embarcaciones y cruceros tuvo décadas de predominio, pero desde el 2006 se comenzó a registrar una transformación.

Según datos del Observatorio de Turismo de Galápagos, citados por el Atlas de Galápagos, elaborado el 2018 por la Fundación Charles Darwin, en el 2010 el turismo basado en tierra alcanzó las 94.000 visitas frente a 80.000 de cruceros.

La tendencia al alza se mantuvo hasta el 2015, según el estudio. Los visitantes en tierra llegaron a 152.000 y los de cruceros cayeron a 73.000.

Cifras del Consejo de Gobierno de Galápagos, ente que rige las políticas en el Archipiélago, refieren que en el 2018 entraron 275.187 turistas, 34.017 más que en el 2017, es decir, un crecimiento del 14,06%.

Y aunque aún no hay cifras disponibles por segmento, un funcionario que conoce esta realidad explica que es posible que la tendencia se mantenga.

Roque Sevilla, empresario turístico ligado a Galápagos, cree que este escenario se da por una política de gobierno de fomentar el turismo en tierra y darles más oportunidad a los residentes. Eso, según el empresario, por ejemplo, empujó la construcción de locales de hospedaje, lo que aumentó el número de camas disponibles.

“Ya hace rato excedieron más del doble las camas que hay en tierra que en barco… se bajaron mucho las tarifas de hoteles (en tierra) por la competencia y se volvió más casi un turismo mochilero”, señala Sevilla.

Las estadísticas oficiales revelan ese crecimiento. Mientras en el 2006 había apenas 74 hoteles, al cierre del 2018 existían 317 alojamientos.

Las tarifas por noche en los establecimientos más económicos van entre $ 18 y $ 20. Y aunque está vigente una moratoria hotelera, que evita nuevas construcciones, en buscadores y páginas internacionales hay hasta cuartos en casas de las islas que se ofrecen para hospedaje a módicos costos.

Dentro del sector turístico que capta visitantes que llegan a tierra hay quienes resaltan la dinámica económica que eso representa y genera para la población de las islas.

“Antes todo se quedaba en los cruceros, medio los traían por el centro de Puerto Ayora a ver el Parque Nacional por la tortuga George y ya…”, dice el dueño de una agencia que hace tours interislas.

Ivonne Torres, directora de desarrollo sostenible del Municipio de Santa Cruz, explica que periodos de crisis, como en el 2008, han hecho que turistas opten por opciones más económicas. Ella sostiene que si bien en tierra no se recepta un turismo de élite, buscan que quien arribe tenga la conciencia de que Galápagos es un destino diferente, no solo playa.

En la dinámica de crecimiento de llegadas a las islas Galápagos, los ecuatorianos ocupan un segmento en expansión. Andrés Ordóñez, director ejecutivo de la Cámara de Turismo de Galápagos, afirma que el arribo de ecuatorianos ha crecido porque se ha despertado el interés de conocer el país, por las opciones aéreas que se ofrecen y que son más bajas frente a un extranjero.

El ecuatoriano se queda unos cuatro días y toma uno o dos tours en las islas, después de recorrer sitios que se pueden conocer sin costo en la isla Santa Cruz, como la playa Tortuga Bay, dice Ordóñez.

El dirigente está consciente de que si bien el crecimiento es bueno, es necesario plantearse qué tipo de turismo es el que se desea para las islas y si se está valorando lo que representa.

Expertos señalan que más gente entrando al Archipiélago supone una presión, porque se demandan servicios básicos y se debe determinar si se está listo para responder a aquello.

Desde el área científica también creen que hay retos por definir para Galápagos. María José Barragán, directora de Ciencias de la Fundación Charles Darwin, dice que el archipiélago tiene desafíos como definir el modelo de desarrollo. Y allí se plantea si se quiere un modelo basado en la acumulación y crecimiento o uno equilibrado en función de los limitantes de las islas, que minimice la huella humana. (I)

 

Creo que se va a tener que escoger entre si se recibe al turista de bajo presupuesto o si se quiere uno de mayor, eso es una decisión de política turística que se debe ir haciendo poco a poco”.

 

120

dólares cuesta un tour diario a Isabela o Santa Fe.

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