Padres buscan justicia por presunta mala práctica médica

Quito –

“Acabaron con los proyectos de vida, con nuestras vidas”, dice Sandra Ojeda, madre de Nachito, niño que sería una víctima de mala práctica médica, lo cual lo dejó, según la mujer, con el 38% de discapacidad intelectual y física.

Llevado por sus padres, Nachito llegó la tarde del 27 de noviembre del 2014 a un chequeo rutinario. Sandra asegura que la doctora Yolanda G. le indicó que debían practicarle al niño una cirugía laparoscópica testicular. Sostiene que aquel diagnóstico marcó el inicio de una pesadilla.

Nachito, que ahora tiene cinco años ocho meses, sufrió quemaduras de tercer grado, debido a que en el área de Ciudados Intensivos una auxiliar de Enfermería, la noche del 28 de noviembre, le aplicó compresas calientes sin ningún cuidado, afirma la mujer.

El niño había pasado cerca de seis horas en el quirófano. Estaba en Ciudados Intensivos puesto que la cirugía laparoscópica habría sido realizada con instrumentos de adultos. Aquella habría sido la explicación de la doctora Yolanda G., que incluso habría señalado que al topar un punto habría roto el intestino de Nachito.

El menor de edad tenía un año seis meses. Hoy presenta retardo psicomotor, no pude hablar y depende 100% de la ayuda de otra persona, en este caso su madre, que dejó de trabajar para cuidarlo.

El padre, Henry Valdiviezo, señala que el caso ha tenido un retroceso. Ambos exigen justicia.

Henry menciona que son cerca de $ 5.000 que se necesitan para realizar una cirugía de dermis a Nachito. Comenta que las quemaduras afectaron sus tendones, que por eso no puede caminar, incluso el riesgo de que sus extremidades se recojan, es latente.

Los padres de Nachito se sienten indignados. Dicen que la Justicia solo les ha dado largas, que cuatro médicos, supuestas responsables del daño, laboran sin responder por el daño.

Sandra resalta que Nachito es un niño muy fuerte. “La lucha es diaria y mi hijo es un guerrero”, dice intentando ella ser fuerte. Pero ve las fotos de su hijo y llora. “El daño que le han hecho es irreparable”, reclama.

Un niño que entonces daba sus primeros pasos, que estaba ansioso por hablar. Unos padres que disfrutaban del mejor momento de sus vidas, que mantenían un matrimonio estable. Ella estaba a punto de ganar un nombramiento. Todo se fue abajo.

Nachito articula pocas palabras. El amor de los padres contribuye a que se le entienda. Henry menciona que el paro respiratorio que sufrió durante la cirugía, le afectó el cerebro.

Henry muestra las fotos actuales de su pequeño. Tiene una sonrisa amplia. Un brillo en los ojos que refleja la inocencia de un angelito que nunca esperó ser lastimado de tal manera.

Solo en el 2014, los papás de Nachito gastaron al rededor de $ 15.000 en tratamientos. Henry resalta que ni la prisión para los responsables ni el dinero que podrían devolverle, resarcirá en anhelo de ver vivir sano a Nachito.

El sábado 16 será la continuación de la audiencia preparatoria de juicio por supuesta mala práctica médica, donde los padres esperan que ya tener una respuesta. Han sido casi cinco años esperando justicia, remarcan. (I)

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