Benjamín Netanyahu con estrecha diferencia ante Benny Gantz

Jerusalén –

Benjamín Netanyahu parecía estar en ventaja el miércoles para conservar su cargo de primer ministro de Israel, para frustración de quienes deseaban poner fin a su largo dominio, de acuerdo con resultados parciales y sondeos.

Por lo menos dos sondeos divulgados por canales de televisión proyectan que el partido de Netanyahu, el derechista Likud, deberá obtener 35 de las 120 bancas del parlamento, apenas una banca más que el opositor Benny Gantz y su partido Azul y Blanco, de centro derecha.

En tanto, la radio y televisión pública informó que ya contados el 65% de los votos, el Likud podría conquistar 38 bancas, contra 36 de Gantz.

A pesar de tan estrecha diferencia, Netanyahu y el Likud parecían mejor perfilados para sumar aliados y así alcanzar una mayoría que le permita formar un nuevo gobierno.

En cualquier escenario, Netanyahu y Gantz deberán negociar alianzas, pero esta situación no impidió que los dos candidatos reivindiquen la victoria.

En un discurso a sus seguidores en Tel Aviv, Netanyahu dijo que el triunfo había sido “magnífico”.

“El pueblo de Israel me ha respaldado para un quinto mandato, y me ha expresado una confianza todavía mayor”, dijo el actual primer ministro, quien admitió que ya inició contactos con otros partidos de la derecha en busca de una coalición.

En tanto, en el cuartel general del partido Azul y Blando, una multitud estalló en ovación y se lanzó a bailar al conocerse los primeros sondeos.

“Es un día histórico, más de un millón de personas a votado por nosotros. El presidente debe darnos la responsabilidad de formar el próximo gobierno porque somos el partido más importante”, dijo Gantz a sus seguidores.

Más de 6,3 millones de electores fueron convocados el martes para elegir los 120 diputados que los representarán en el Knéset y decidir si Benjamin Netanyahu continuará su largo mandato o si llegó la hora del cambio con Gantz, candidato por primera vez.

Negociaciones 

Una vez que haya resultados confirmados se abrirá en los próximos días un período de intensas negociaciones para formar un gobierno de coalición.

Depende del presidente Reuven Rivlin considerar, a la luz de las recomendaciones de los partidos de la Knéset, qué partido designará para tratar de formar el gobierno.

Netanyahu, que acumula 13 años en el cargo de primer ministro, busca un quinto mandato que le permitiría establecer un récord de longevidad en el poder.

En tanto, Gantz, de 59 años, general, y ex paracaidista, lleva la experiencia de haber sido comandante de una unidad de fuerzas especiales y ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa. Pero hace seis meses Israel no lo identificaba como un político.

“Bibi estuvo en el poder mucho tiempo”, dijo Ronit Kampf, profesora universitaria de 45 años al votar en Jerusalén y utilizando el apodo con el que se llama a Netanyahu.

“Habrá un gran cambio. ¿Cuál? No lo sé exactamente, pero habrá un cambio”.

Maniobras para ganar 

Sin diferencias significativas en los programas de gobierno entre los dos candidatos, la campaña se transformó en un plebiscito sobre la persona de Netanyahu, adorado y detestado por igual.

De su lado el presidente palestino Mahmud Abbas expresó el martes su deseo de que estas elecciones traigan paz y dijo que estaba preparado a retomar las negociaciones si se respeta el derecho internacional.

Pero ante los resultados que daban ventaja a Netanyahu, un responsable palestino dijo que los israelíes dijeron en las urnas “no a la paz”.

Gantz considera que esta elección se trata fundamentalmente de poner fin a años de divisiones y de corrupción que encarna el primer ministro saliente.

Para Netanyahu, en cambio, se trata de reiterar que nadie está mejor capacitado que él mismo para garantizar la seguridad y la prosperidad del país.

En febrero, el fiscal general anunció la intención de inculpar formalmente a Netanyahu por corrupción, fraude y abuso de confianza, y las encuestas empezaron a variar.

Como reflejo del clima de hostilidad en la campaña, el principal partido árabe en Israel presentó una queja a la comisión electoral después de que militantes del Likud, el partido del primer ministro saliente, fueran sorprendidos con cámaras en los colegios electorales de los sectores de mayoría árabe. La lista árabe dijo que era para intimidar a los electores y el Likud respondió que lo hizo para evitar fraudes.

Los árabes israelíes son los descendientes de los palestinos que se quedaron en sus tierras después de la creación de Israel en 1948.

La cercanía con Trump

Los israelíes consideran que Trump ofreció a Netanyahu un espectacular “regalo” en plena campaña electoral, al reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, anexado a Siria.

Netanyahu mencionó cada vez que pudo su cercanía con el presidente de Estados Unidos.

Atizó aún más la polémica al afirmar, en desafío a un amplio consenso internacional, que estaba preparado para anexar los asentamientos israelíes en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde hace medio siglo.

Líder de un gobierno considerado el más derechista en la historia de Israel, Netanyahu parece listo para ponerse al frente de una coalición aún más radical. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Categories