Javier Altamirano vuelve tras diez años al Municipio de Ambato

Ambato –

Javier Francisco Altamirano Sánchez llega a la Alcaldía de Ambato a sus 48 años. Fue decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Tecnológica Indoamérica, asesor jurídico de entidades públicas y privadas, entre el 2004 y 2008 concejal ambateño, y esa experiencia asegura que quiere ponerla al servicio del cantón.

Llega por un movimiento nuevo: Solidariamente (que fue calificado por el Consejo Nacional Electoral en septiembre), y en alianza con el partido Izquierda Democrática.

Considera que se debe trabajar en forma coordinada y permanente con todos los sectores empresariales, así como con las universidades en un plan 2050, para tener una hoja de ruta y reglas claras hacia dónde va a generar el progreso de Ambato.

Impuestos: $741,59 pagó como impuesto a la renta en el 2018. 

Declaración juramentada: En la Contraloría no registra su declaración de bienes.

Es el cuarto hijo del también abogado Jaime Altamirano Chico, quien lo describe como respetuoso, cariñoso, dedicado al estudio y a la lectura y un ferviente creyente, porque le pedía que lo acompañara a misa los domingos, costumbre que mantiene hasta ahora. El domingo de las elecciones cuando conocieron que ganó, le dieron la bendición: “Entra con las manos limpias y así tendrá que salir, le hemos criado con toda honorabilidad y honradez, así actuará en la municipalidad”.

Altamirano Chico dice que toda su vida ha sido liberal, que cuando participaba en campaña le acompañaban sus dos hijos, entre ellos Javier, desde que era niño.

Su hermana Jaqueline recuerda que siempre fue muy responsable, que lo primero que hacía luego de llegar de clases era los deberes, y luego jugaba. Comenta que se cuida mucho de que la gente que está junto a él sea honesta.

“Por sobre todas las cosas soy un ser humano de carne y hueso, con virtudes y defectos, que con la fuerza, la capacidad y la experiencia que tengo quiero servir a Ambato, a los ambateños”, Javier Altamirano, alcalde de Ambato.

La activista Neyda Vásconez fue gerenta de su campaña y lo ve como líder innato, constante en sus esfuerzos, que conserva siempre la calma. Que es muy creyente y muestra un respeto profundo a sus padres. Dice que le consta que está escogiendo a las personas que conformarán su equipo de trabajo para que sea uno de los mejores.

Mario Mayorga, director provincial del movimiento Unidad Popular, recuerda que en el 2004 coincidió con Altamirano como concejales de Ambato, a quien ideológicamente lo definió del centro hacia la derecha porque ha estado ligado con SUMA, Prian (agrupación con la que recordó que alcanzó la curul en el Concejo), CREO y el Partido Social Cristiano.

“El tiempo que estuvo en el Concejo municipal fue muy limitado en su participación, porque su perfil no era el de un político, más era un profesional en el derecho… De lo que yo conozco en todo el tiempo no presentó ordenanzas o aportes como todos los concejales, ni tampoco solicitó en ningún momento la fiscalización”. Pero resalta el perfil de un profesional honesto, aunque considera que no tiene suficiente experiencia en la administración pública y que debería buscar asesoramiento técnico.

Mayorga cuenta que luego de la concejalía Altamirano fue candidato a la Alcaldía y a la Asamblea, pero al no ganar desaparecía del escenario político, que nunca se le escuchó por ejemplo exigiendo una acción fiscalizadora a la década del Gobierno anterior o algún pronunciamiento sobre la gestión del alcalde Luis Amoroso. “No ha sido un activista político permanente, solo ha aparecido en época de elecciones, ahora que le ha favorecido el voto tiene que rodearse de personas honestas, capaces; que no responda a compromisos de aportes de campaña…”. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

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