Dimisión de Theresa May abre una nueva encrucijada para británicos y la Unión Europea

Londres –

Visiblemente emocionada y con la voz quebrada, la primera ministra británica, Theresa May, anunció su dimisión, reconociendo su incapacidad para hacer aceptar el acuerdo negociado con Bruselas y dejando al Reino Unido bajo la amenaza de un brexit brutal.

“Lo intenté tres veces”, pero “no fui capaz” de lograr que el Parlamento aprobase el acuerdo de divorcio, afirmó.

La jefa de gobierno conservadora, que llegó al poder en 2016 tras la renuncia de su predecesor David Cameron por la inesperada victoria del brexit en el referendo, quería a toda costa sacar a su país de la UE (Unión Europea), pero desde hacía meses estaba cada vez más sola y debilitada.

May dejará el cargo el 7 de junio, tras recibir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien visitará Reino Unido del 3 al 5. La semana siguiente comenzará el proceso para designar a su sucesor, que será nombrado antes del receso parlamentario, el 20 de julio.

Numerosos aspirantes deberían lanzarse en los próximos días a esa carrera. De momento, anunciaron sus ambiciones el ministro de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, y su predecesor, Boris Johnson, un controvertido defensor de cortar claramente los puentes con la Unión Europea, quien llamó inmediatamente al país y al Partido Conservador a “unirse y cumplir con el brexit”.

Los tories deben “aprender la lección o morirán”, afirmó el eurófobo Nigel Farage, líder del Partido del Brexit, considerando que May “juzgó mal” los deseos de los británicos y de sus compañeros de formación al insistir en mantener una estrecha relación con la UE.

La anunciada victoria de Farage en las elecciones europeas y la posibilidad de que un euroescéptico duro reemplace a May vuelven a poner sobre la mesa la probabilidad de un brutal brexit sin acuerdo.

“El brexit duro parece en estas circunstancias una realidad casi imposible de frenar”, estimó la portavoz del gobierno español, Isabel Celaá.

Sobre todo, habida cuenta que la UE no está dispuesta a renegociar el texto que May no logró hacer aceptar a euroescépticos ni proeuropeos.

Su dimisión “no cambiará en nada la posición adoptada por el Consejo Europeo para el acuerdo de salida”, advirtió Mina Andreeva, una portavoz de la Comisión Europea.

Preocupado por la amenaza de que un brexit sin acuerdo conlleve la reinstauración de la conflictiva frontera entre su país y la provincia británica de Irlanda del Norte, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, advirtió que la situación puede ser “muy peligrosa”.

La posibilidad de un brexit brusco preocupa también, y mucho, a los medios empresariales británicos, que desde hace meses sufren caídas de ingresos y cierre de proyectos.

“La incertidumbre en torno al brexit es claramente negativa para el crédito, lo que influye en las decisiones de inversión y contratación y, en última instancia, en el crecimiento”, afirmó Sarah Carlson, de la agencia de calificación crediticia Moody’s.

Aunque el analista Andrew Goodwin, de Oxford Economics, señaló que, dada la fuerte oposición del Parlamento a un brexit sin acuerdo, un nuevo líder conservador tendría que obtener la mayoría absoluta en unas elecciones generales si quiere sacar al país de la UE de forma brutal.

“Sea quien sea el nuevo líder, le iría mejor si busca lograr un consenso sobre la forma de volver a consultar a la gente sobre el brexit que tratando de lanzarse en una lucha constitucional que no ganará”, advirtió el diputado laborista Chris Bryant, partidario de un segundo referendo. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Categories