Misiones de paz languidecen por falta de financiamiento en las Naciones Unidas

Nueva York –

La situación del programa de Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas, que tiene más de 100.000 soldados, la mayoría del tercer mundo, es tan crítica que el pasado 4 de junio, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, dijo que consideró vender su residencia en un lujoso barrio de Manhattan para ayudar a paliar la crisis presupuestaria.

“No es un chiste”, aclaró Guterres al hablar de un déficit de $ 1.500 millones en el presupuesto de las misiones de paz y un agujero de $ 492 millones de su presupuesto regular que proviene de contribuciones impagas de estados miembros.

El presupuesto aprobado para las operaciones de mantenimiento de la paz para el año fiscal, entre el 1 de julio de 2018 y el 30 de junio de 2019, es de $ 6.700 millones, con el que se financian trece de las quince misiones, entre ellas, las de República Democrática del Congo, Malí y Sudán del Sur, que cuestan más de $ 1.000 millones por año.

El presupuesto de las Fuerzas de Paz representa menos del 0,50% del gasto militar mundial (estimado en $ 1.747 millones en 2013), según el organismo. El monto también representa una reducción media del 7,5% del presupuesto para 2017-2018, respecto del presupuesto para 2016-2017.

Estados Unidos es el país que más aporta a la organización, pero también es el que más le debe, con una deuda de $ 852 millones. Brasil, Japón, Venezuela, Arabia Saudita y Argentina le siguen en la lista de países morosos.

“Se espera que las misiones de paz activas enfrenten próximamente problemas de liquidez debido al pago atrasado o a los pagos pendientes, cada vez mayores”, escribió Guterres en una carta, en enero pasado, enviada a los estados miembro de la organización.

A fines de 2018 la ONU se vio obligada a recurrir a un fondo de capital y a una cuenta especial para cubrir los gastos del presupuesto regular. Las contribuciones al presupuesto de la ONU pendientes sumaban $ 528,7 millones.

De los 193 países que lo conforman, 152 habían pagado sus deudas al cierre del año. El presupuesto regular de la ONU finalizó así el año con un déficit de $ 323 millones.

Aunque países en desarrollo como India y Pakistán proveen la mayoría de las tropas de la ONU, son los países ricos los que pagan la factura. EE.UU. solamente paga alrededor de un cuarto del presupuesto de mantenimiento de la paz y menos de una decena de países desarrollados cubren cerca del 90%. Todos ellos ahora enfrentan temores de recesión.

Diplomáticos y analistas de la ONU acuerdan que la mayoría de las 63 operaciones de mantenimiento de paz pueden considerarse exitosas. De hecho, un estudio del 2005 de la Corporación RAND halló que las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU han demostrado ser más efectivas que las operaciones lideradas por Estados Unidos.

Pero ha habido algunos fracasos de la ONU debido a una variedad de razones. En la década del 90, fuerzas de paz de la ONU no lograron evitar un genocidio en Ruanda y una gran masacre en Bosnia.

En mayo de 2017, Trump cuestionó la mala gestión y la burocracia del organismo. Desde 2000 los costos crecieron el 140% y la cantidad de empleados se duplicó, refirió. En ese año amenazó con reducir drásticamente los aportes, lo que crearía “un problema irresoluble” para la institución, había dicho Guterres.

El problema de financiamiento de las misiones de mantenimiento de paz no es nuevo y el organismo arrastra la crisis desde hace varios años.

La residencia del secretario general de la ONU está valorada en decenas de millones de dólares, pero Guterres no tiene la autoridad para venderla. Casi un mes después de plantear esa posibilidad, el titular del organismo aún no ha conseguido los recursos para las Fuerzas de Paz. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

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