Jorge Wated manejó $ 72 millones en obras y sugirió eliminar el Secob

En el 2003 dejó las baquetas de su batería para dedicarse a sus empresas. Antes, en 2001, Jorge Wated Reshuan, ingeniero en Marketing, pasó por la función pública por poco tiempo. Desde el gobierno de Rafael Correa regresó al Estado y ha ocupado altos cargos hasta hoy.

“Es una bendición gozar de la confianza de algún presidente”, dijo Wated, exasesor de Camilo Samán en la Gobernación del Guayas (2008) y en la Corporación Financiera Nacional, antes de gerenciar esta última entidad del 2009 al 2013.

Este guayaquileño de 45 años dijo que priorizó sus compañías en el 2014 y no aceptó ser asesor de Vinicio Alvarado, entonces secretario de la Administración Pública. A fines del 2015, Correa nombró a Wated como su delegado en la Empresa Coordinadora de Empresas Públicas. Luego asumió la presidencia de esa entidad, cargo que mantuvo hasta octubre del 2017, en el actual régimen.

Ese mes, Wated asumió el Servicio de Contratación de Obras, Secob: “Más que para la contratación de obras nuevas, fue para la reparación de problemas técnicos, legales, administrativos de 400 y pico de obras”. Wated, exbaterista de los grupos Crisis e Intrépidos, sugirió eliminar el Secob.

“Porque el Gobierno ya no estaba contratando el volumen de obras que podían hacer, había duplicidad de funciones (con otros ministerios)”, argumentó Wated, quien en un año –hasta noviembre del 2018– contrató $ 72,3 millones en doce obras. El Secob destinó $ 2.813 millones en 949 obras, del 2011 a junio del 2019.

En la gestión de Wated se adjudicó por $ 50,3 millones la construcción del Hospital Napoleón Dávila de Chone a la china CAMC, firma que subcontrató por $ 1,5 millones a Marco Cevallos Wated, su primo, en la obra de la Plataforma Financiera, en el 2016.

“Recién me entero que tengo un primo Cevallos Wated. No lo conozco”, dijo Wated. Mientras, Cevallos confirmó que sí son parientes, pero coincidió en que tampoco lo conoce.

El contrato del hospital de Chone se firmó en junio del 2018. “Empezó hace dos meses (mayo del 2019), estaba abandonado”, dijo Rodín Zambrano, usuario del centro, dividido en dos sedes: Consulta Externa funciona en varias carpas en el barrio Los Naranjos y el Laboratorio en un edificio céntrico.

Marco Cevallos y empresas ligadas a otros primos de Wated recibieron del Secob $ 4,1 millones en cuatro contratos, tres con el exdirector Salvador Jaramillo y uno con Wated para fiscalizar la construcción de un plantel en Chillanes (Bolívar) por $ 130.000, a cargo de Infraconsult S. A. “Me desvinculé (como accionista) de esa empresa en 2013, me fui del país”, explicó Diego Cevallos Wated, exsocio de Infraconsult, cuya gerente en el 2017, Luisa Carrillo, fue en el 2018 directora de Fiscalización en el Secob.

“Ninguno de los contratos se dieron cuando fui gerente (5 meses)”, dijo Carrillo. Mientras, Jorge Wated justificó que Carrillo “entró recomendada por Johe Jaramillo, cuando él estaba en la subdirección… Yo entré a firmar ese contrato, la administración anterior (de Fabiola Arévalo) lo adjudicó”. Wated tiene en su equipo de confianza a la hija de Arévalo.

En su gestión, Wated adjudicó la fiscalización del hospital de Chone al consorcio Meditec, formado por la EP de Bienes UCE y Beerseba. El presidente de esta última, Marco Alvarado, ha administrado compañías de Francisco Suárez Salas, subcontratista de las chinas Sumec y CAMC, y señalado en el caso de sobornos Arroz Verde.

A Suárez Salas, Wated le adjudicó $ 5,7 millones para construir un plantel en Mocache, Los Ríos. Esta firma, cuyo gerente no aceptó entrevistas, obtuvo $ 173 millones con su grupo y en consorcios.

En su gestión, Wated contrató al consorcio Devonumi, formado por la EP Universidad de Milagro y Devon S.A. para terminar los dispensarios Brisas del Mar y El Paraíso, en Machala, por $ 6,9 millones.

El plazo de entrega era 160 días, pero la obra está suspendida. “Tenemos ingresadas tres planillas, sin pago aún, y por disposición del Secob, por falta de recursos, la obra está suspendida”, explicó Luisa Aucar Merchán, representante del consorcio Devonumi.

Los machaleños esperan hace siete años estas obras, contratadas en el 2013 y 2015 por $ 4 millones. El Secob terminó en dos ocasiones los contratos, la segunda vez cuando el avance llegaba al 60%. Hoy se ubica en el 44%, porque –según Aucar– la obra ha sufrido daños estructurales por el abandono.

Wated, socio de quince empresas y un patrimonio de $ 119.000 al 2018, denunció irregularidades en gestiones anteriores, como obras sin terrenos, y pidió a Contraloría revisar 500 contratos, por presuntos casos de testaferrismo. “Había ciertas sospechas de que sí”, dijo Wated, hoy presidente de BanEcuador. (I)

Tomado de El Universo – Ecuador

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Categories