Fieles oraron al Cristo Negro por las familias y la Amazonía

Daule –

Imágenes adornadas con globos, mantas, carteles y petardos formaban parte de cada una de las estaciones ubicadas en las riberas del río Daule, por donde pasaron la gabarra con la imagen del Señor de los Milagros, conocido como el Cristo Negro, y unas 40 canoas que llevaban a cientos de feligreses que año a año son parte de la tradicional romería fluvial.

Las familias ubicadas en ambas orillas saludaban y recibían la bendición de monseñor Iván Minda, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Guayaquil, y del párroco de la iglesia del Señor de los Milagros de Daule, Omar Matheus. Ambos presidieron los actos y llamaban a las familias a unirse a la procesión con sus canoas.

Rezaron el rosario, pero pidieron especialmente por la conservación de la selva amazónica y por las familias.

El recorrido duró un poco más de una hora. Se inició en el nuevo muelle de Daule y concluyó en el recinto Naupe.

Hasta ese punto también llegaron varios buses que habían sido contratados por la Municipalidad de Daule para transportar a los creyentes. Allí, tras recorrer las calles con la imagen en hombros, se dio una misa campal junto a la iglesia del recinto.

En ese punto ya esperaban cientos de personas, algunas habían llegado caminando desde recintos cercanos, como Leticia y Fabiola Bonilla.

DAULE, Guayas. Cerca de 40 canoas trasladaron a los feligreses desde Daule hasta el recinto Naupe, donde se realizó la misa campal con la imagen del Cristo Negro. Foto: Ángel Aguirre

Ambas se consideran bendecidas por el Cristo Negro, pues Leticia 13 años atrás sufrió una caída y permaneció en coma cuatro días. La mujer de 48 años aseguró que su familia oró a la imagen hasta que despertó.

Desde entonces, año a año acompañan la procesión, a veces lo hacen en canoa, esta vez caminó una hora hasta llegar al punto de reunión donde escuchó atenta la misa.

Bonilla contó que desde hace 20 años la procesión termina en Naupe, antes recorría más recintos y esta concluía en una localidad llamada Flor de María.

Mariana Soledispa llegó a Naupe en canoa junto con su familia. Fue una de las primeras en tocar tierra y avanzar hasta la iglesia para buscar un buen puesto. Aseguró que hace el recorrido cada año y pide por la salud de su madre.

DAULE, Guayas. En San Pablo, una de las estaciones que recorrió la romería, esperaba una familia de agricultores. Foto: Ángel Aguirre.

Los locales aprovecharon la llegada de visitantes para vender sus productos. Los restaurantes tenían listos los carteles con la oferta gastronómica. Los vendedores ambulantes recorrían varios sectores vendiendo botellas de agua y gorras, por el intenso sol que acompañó la jornada.

Terminada la misa, cerca de las 13:00, los feligreses volvieron a la orilla para embarcarse en las canoas que el alcalde de Daule, Wilson Cañizares, contrató a la Asociación de canoeros de Nobol y Puente Lucía.

La única restricción era colocarse los chalecos. Ellos, más tranquilos y con el estómago lleno, realizaron el recorrido de regreso a Daule escoltados por la Infantería de Marina.

Las familias aseguraron que la jornada no solo fue de fe, sino también un día aprovechado para pasear en familia. (I)

“Mucha gente se agolpa en torno al Cristo Negro para vivir esta procesión náutica, es una tradición que queremos conservar porque es un patrimonio cultural y religioso de los dauleños”, Omar Matheus,párroco de iglesia Señor de los Milagros de Daule

“Yo vine desde las 06:00 del recinto Juanchichal para adornar la entrada del río con unas amigas y me ha gustado. Es la primera vez que veo la procesión, por mi recinto no pasa”, María Alvarado, habitante del recinto Juanchichal

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