Con difusión de obra, en México se habló de cultura montuvia

Que es una costumbre propia de los montuvios, el grupo o formación social que surgió desde la época de la Colonia en el Litoral de la antigua provincia de Guayaquil. Desde ahí nació el rodeo montuvio, parte de la identidad actual de comunidades del Litoral ecuatoriano.

Fue una de las conclusiones que expusieron los investigadores e historiadores Ángel Emilio Hidalgo y Wilman Ordóñez Iturralde, quienes hasta la semana pasada estuvieron en México, donde presentaron su reciente libro titulado Jinete, lazo y monta. Historia del rodeo montuvio en Guayas.

Además del origen y del mestizaje colonial, de lo criollo y republicano y de la modernidad de esta fiesta regional en Ecuador, los investigadores hablaron de las costumbres y de los saberes ancestrales de los montuvios del país, de su ubicación, de quiénes y cuántos son, de su participación e incidencia en la vida política, económica y social de la nación, contaron los autores de este libro.

La primera presentación de la obra se dio en el Museo del Chinelo de Cuernavaca, el 28 de septiembre. La actividad fue organizada por el grupo cultural Yautepec A. C. y Yautepec, Grupo Folklórico de la maestra Brenda Benítez, se indicó.

Ese día, los historiadores mexicanos Daniel Bastida Salomón y Rubén Reyes Bustamante hicieron el análisis de la obra ecuatoriana. Ellos expusieron la relación histórica y cultural entre Ecuador y México y hablaron de similitudes entre la fiesta del rodeo montuvio del Litoral ecuatoriano con las tradicionales fiestas del jaripeo (rodeo) de los rancheros y charros mexicanos.

La otra presentación fue en el Teatro Morelos de la Ciudad de México, en el Municipio de la Delegación de Cuajimalpa, el 4 de octubre último. La actividad estuvo organizada por la alcaldía local y por el Ballet Folklórico México Tradicional, cuyo elenco –dirigido por Jorge Pedroza– mostró parte del folclore mexicano.

Ahí, los guayaquileños Hidalgo y Ordóñez contaron que parte de los aspectos descritos en su obra están atravesados por signos y señas de identidad mexicana, que aparecen como híbridos en la modernidad del rodeo montuvio. Así, por ejemplo, destacaron la música ranchera, las camisas de flecos (norteamericana-mexicana), suertes de enlace y montas; y varios romances y coplas que se exponen en el amorfino y en el baile del coso y el caracoleo.

Ordóñez indicó que el rodeo montuvio es la mayor fortaleza festiva y de convergencia sociocultural que mantiene el montuvio desde la Colonia. “El rodeo montuvio va más allá de una representación de goce estético y catarsis. Tiene que ver con el conjunto de manifestaciones  afirmativas y de puesta en valor de su condición de sujeto activo y productivo”.

Hidalgo, por su parte, dijo que los montuvios son ese ser y hacer del monte litoralense, apegado a la tierra y a los animales, que enseñan la armonía y el buen vivir con naturaleza, así como lo que esta da y produce. Su exposición arrancó con la pluridiversidad de Ecuador y sobre cómo lo montuvio fue configurándose y contrayéndose socialmente a lo largo de la historia. (F)

 

Las tradiciones y costumbres guayasenses afianzadas en el arrojo, valentía y coraje que el montuvio tiene sobre el caballo que domina y monta son parte básica de sus características”, Wilman Ordóñez, historiador.

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