Cantar, comer y rezar en tumbas, rito indígena

Otavalo –

En el cementerio indígena Unorico Samashunchic de la ciudad de Otavalo, en la provincia de Imbabura, los cerca de ocho mil nichos son pintados y arreglados para la celebración del Día de los Difuntos o de los Muertos, que se celebra cada 2 de noviembre.

Aquí y en el cantón Cotacachi, las familias indígenas mantienen tradiciones heredadas de sus antepasados, como la de llevar a las tumbas los alimentos preferidos de sus finados y el compartir la pampamesa (mesa comunitaria) luego del rezo.

Para ello, los indígenas suelen preparar colada de haba con churos, catzos (un escarabajo comestible) tostados, colada morada y más.

Otra de las costumbres es cantarle al difunto. Saben llevarles también los instrumentos que eran sus favoritos.

Luis Guamán, presidente de las organizaciones indígenas que administran el cementerio, contó que este año se busca “revitalizar la tradición de elaborar los guagua panes, los burritos y las tórtolas. Quien traiga estos alimentos elaborados por ellos, no comprados, el 2 de noviembre podrá concursar y llevarse un premio”.

Adelantó que también buscarán cambiar el nombre del camposanto a Cementerio Intercultural, en vez de indígena.

“Nosotros los indígenas somos migrantes y nuestras familias ya son mestizas, entonces aquí ya no están enterrados solo indígenas y por eso sería bueno convertirlo en un cementerio intercultural”, puntualizó.

Juan Puma y su esposa acudieron el miércoles último a este cementerio, para cambiar la cruz de la tumba de su hijo. Esto para que mañana la familia pueda compartir los alimentos con él y con el resto de seres queridos ya fallecidos.

“Mi hijo murió en 1974, a los siete meses, pero uno nunca puede olvidar a un hijo. Todos los años venimos a cambiarle la cruz y el 2 de noviembre le traemos comidita”, expresó Puma.

Comentó que cada familia lleva los alimentos que más le gustaban a sus difuntos y los comparten con quienes están cerca. “Aquí se hace una especie de trueque, por ejemplo, se les da un plato de pan y nos dan un plato de mote”.

También, en el Día de Difuntos llegan personas que visten de blanco con pañuelos morados en sus cabezas y con una campanilla para rezar, orar y cantar por las almas. No tienen una tarifa específica y en muchos casos reciben un dólar o les pagan con alimentos.

Antes, los indígenas dejaban alimentos en las tumbas, pero a partir de este año, los administradores de este cementerio piden no dejar comida porque ingresan roedores y otros animales y destrozan los nichos y se convierte en basurero. (F)

8000

nichos en promedio

hay en cementerio indígena en el cantón Otavalo. Aquí van familias para compartir alimentos y tradiciones.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Categories